
El partido iba igualado a más no poder durante casi toda la fase del partido, con un Bryant brutal en el primer cuarto y Orlando enchufándolas de todas clases y colores, con un porcentaje histórico, pero Lakers estaba ahí.
Hasta que el bueno de Rashad Lewis sacara esa arma que tiene preparada en forma de triples rápidos, con esa renta y los % de tiro de los Magic, simplemente aguantaron el envite de Lakers.
También es cierto que Orlando tiene que mirar una cosa… si para ganar a Lakers tienes que hacer más del 60% en tiros… hay algún que otro problema…
El jueves más.
Oyendo: Charles Hamilton – The Cookout
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