Hace ya unas semanas, casi podríamos decir meses salía al mercado un juego que en cierto modo, todo el mundo estaba esperando desde hace unos 20 años, Pokémon GO, un juego donde así dicho rápidamente y sin pestañear convierte tu móvil en un cazador de Pokémons, además con realidad aumentada.
El boom del juego fue brutal, todos seguro que a estas alturas visteis los vídeos y los tuits de gente que iba desde cogiendo canoas para ir al centro de un lago, hasta avalanchas de gente de Central Park para cazar cierto bicho difícil de conseguir.
Un servidor fue de los primeros consumidores de Pokémon, allá por 1999 salía en España los primeros juegos de Pokémon, en su edición roja y azul, y además iba todo esto acompañado de la serie de anime que empezó a emitir Telecinco, además que venía con una de esas absurdas polémicas que tanto nos gustan aquí, como es que causaba epilepsia debido a las imágenes parpadeantes de cuando Pikachu lanzaba su ataca, una tontería como una casa, pero que llenó bastante telediarios por aquella época. Tuve el Pokémon rojo para Game Boy, veía la serie de dibujos (normalita todo sea dicho) e incluso vi la primera peli que sacaron en cine…en una sala de cine, sí eran otros tiempos. Luego con el paso de los meses y años, pues tienes otras preocupaciones y demás, y la fiebre Pokémon pasó en mi…hasta que se anunció Pokémon GO.
En mi móvil tengo actualmente 0 juegos, no lo uso como herramienta para jugar, sino más bien para trabajo y día a día con redes sociales, así que instalar este juego era algo como un hito para mi y más el tipo de juego que era.
Lo más divertido en el día de su salida fue evidentemente que no salió en España en la primera ronda de países, como no, por supuesto, así que tocaba esperar mientras medio mundo no paraba de cazar Zubats y Rattatas…tranquilos, no se iban a acabar.

Por fin llegó el día y pude descargarlo, no sin algún que otro problema con los servidores, los cuales, evidentemente no paraban de fallar y la descarga fue algo tediosa la verdad, pero al final tenía el juego en mi móvil y me puse a cazarlos.
Como todo el mundo decía, lo más divertido era activar la Realidad Aumentada y ver al bicho ahí, delante tuya, sentado en una silla, dispuesto a ser cazado y pasar a tu colección Pokemonil.
Así pasaron los días y siempre que tenía un hueco, no muchos la verdad, paraba y me ponía a ver que tenía a mi alrededor, Zubats y Rattatas por todos los lados, casi siempre los mismos, a no ser que te tuvieras que mover mucho, lo cual no era mi caso, pero yo sí tenía un objetivo en mente: conseguir un gimnasio.
Tengo uno cerca de casa, y ese me puse como objetivo, así que de vez en cuando iba mirando qué había por allí y siempre veía a los mismos, con niveles inalcanzables para un normal y patético entrenador Pokémon como yo…pero un día lo vi factible y fui a por él.
Yo, con un cutre nivel 7 conseguí un gimnasio después de una titánica batalla que hizo que mi Pokémon acabará a la mínima, pero sí, era el rey, el jefe y capo del gimnasio que quería…eso sí, durante aproximadamente 5 minutos que es lo que tardaron en volvermelo a birlar, pero ey! me daba igual, había conseguido un gimnasio!.
Conforme fue pasando el verano y las vacaciones, cada vez que íbamos a un sitio diferente, siempre encontraba un rato para ir cazando Pokémons, no mucho rato la verdad, pero oye, siempre encontraba alguno que otro diferente e interesante. Eso sí, Zubats todos los que queráis y más…
Así, llegué a un bonito nivel 10, me sentí contento, alegre y con algo ya conseguido, ya que aunque después los niveles ya son más difíciles de conseguir, ese 10 significaba algo para mi. Estuve a poco de conseguir otro gimnasio, de hecho, técnicamente creo que lo logré, pero el servidor petó en una de sus idas de olla constantes y luego cuando volví a verlo, ya no era mío, así que no se si realmente fue durante algún segundo de mi propiedad.
Con esto llegó poco a poco el final del verano o mejor dicho, el final de las vacaciones y la vuelta a mi entorno donde por unos motivos u otros no podía ir ya sacando el móvil con esa libertad para ir criando huevos o yendo a Pokestops a por Pokeballs…no, ya no podía ir haciendo estas cosas.
Un buen día, y en una de estas que abrí la aplicación, intentando cazar un Bulbasur que por cierto no tenía, y me quedé sin Pokeballs, 0, nada… y claro, para conseguir más, tenía que ir a la Pokestop más cercana y allí buscarlas…me puse a pensar en que eso ahora mismo era complicado y más cuando tienes otro tipo de cosas que cazar, así que ese fue el momento en que pensé que mi época de entrenador de Pokémon GO había acabado.
Ha sido un bonito verano cazando esos bichos entrañables y porque no decirlo, molones con la ayuda de mi móvil, ya no usaba la RA, sino iba al paisaje predeterminado (mucho más fácil de cazarlos por cierto), ya me cansaba de siempre los mismos, de los fallos del servidor, así que era momento de acabar con mi nivel 10.
Y así, acabó mi historia en Pokémon GO, con las ganas de todas esas novedades que dicen que van a implementar, cómo los ‘amigos’ o poder intercambiar Pokémons con otra gente, o combates…no se, cosas que hubieran hecho la experiencia más divertida.
Aún así, ha estado bien, ha sido divertido volver unos años atrás y sentirte un entrenador como los de la serie, pero ahora, por un servidor, se acabó Pokémon GO…y me quedé con las ganas de pillar un Pikachu 🙁.




Responder