Estos días que hemos pasado en Pamplona han dicho que han sido los más calurosos en 4 años, pero el de allí es un calor soportable ya que en el momento que se esconde el sol, empieza a hacer airecico y la cosa se lleva mejor.
Llegamos a Valencia, costa este 31º, sudor enseguida en la piel y esa necesidad de cerrarse a cal y canto en casa para que no se escape una pizca de frescor.
Han sido unos grandes días por tierras del Reyno, pocos pero intensos y sobretodo cerrando muchas cosas. Mañana vuelta al trabajo con muchas cosas que hacer, pero mola…
Oyendo: Lil Eddie – Save a Little Love

Responder